Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África
(traductora) Mada Al-Carmel, 30 de Octubre de 2009
URL: http://jadal.mada-research.org/User...[1].pdf
Las organizaciones no gubernamentales (ONG) son las instituciones impulsadas por la sociedad civil y las formas de organización de comunidades no gubernamental más importantes. No obstante, las ONG palestinas situadas dentro la Línea Verde de 1948 son una excepción a esta afirmación. Palabras clave: Derechos de las mujeres ; Derechos humanos ; Desarrollo social; Educación ; Equidad de género ; Mujeres ; Participación de las mujeres ; Sociedad civil

Índice:
Introducción.
Primeros años.
Los años 80.
Los años 90.
La década actual: del año 2000 en adelante.
Cuestiones de interés para las organizaciones.
Introducción.
Estas organizaciones son activas dentro y para el beneficio de sus comunidades y en ocasiones sufren conflictos con otras fuerzas dentro de esas comunidades, aunque mantienen una relación complementaria e interdependiente con estas. Sin embargo, los intereses de las ONG palestinas no tienen por qué coincidir con los de la sociedad civil israelí, ni con los del estado y, de hecho, en muchas ocasiones, van en contra de los intereses israelíes en muchos aspectos. Mientras Israel se define como un estado democrático, desde su constitución como estado muchas de sus leyes y y de sus prácticas han discriminado a los palestinos (tanto a las comunidades como a los individuos o instituciones). Además, las declaraciones por parte de líderes isralíes, así como la definición de estado como «estado judío», chocan contra los ideales democracia, libertad e igualdad que reivindica el estado.
Cuestiones como estas, junto el colonialismo todavía presente, comprometen el contexto en el que estas organizaciones operan. Este contexto ha marcado de forma directa los objetivos, las agendas políticas y las actividades de las mujeres y de las ONG feministas, así como los conceptos, la terminología, los métodos de trabajo y la investigación en este campo.
Estas organizaciones se crearon para trabajar en varias áreas y cada una cuenta con sus propias características y planes de acción. A pesar de las diferentes razones y motivaciones detrás de su creación, tiene mucho en común. Este artículo proporciona una visión de las necesidades y de la evolución de las actividades de estas organizaciones en la Línea Verde constituida en 1948 desde el éxodo palestino (Nakba) de ese mismo año. Aborda el impacto del Nakba y la creación del estado de Israel en el desarrollo de estas organizaciones, centrándose en el período que va desde finales de los años ochenta hasta la actualidad, período caracterizado por un aumento importante en su trabajo, por la diversificación de sus planes de acción y la adopción de nuevas estrategias. El texto también arroja luz sobre dos asuntos clave que influencian de forma directa en el trabajo de estas organizaciones: los planes de acción de los benefactores y las políticas de estado. Por último, muestra como estas organizaciones han tratado estos aspectos y trata sobre los retos y obstáculos a los que se enfrentan.
Primeros años.
Con Palestina, y bajo el mandato británico, las organizaciones de mujeres (llamados comités) desarrollaban desde trabajos caritativos voluntarios centrados en temas sociales, culturales y sanitarios hasta acciones políticas. Todas ellas adoptaron una posición nacionalista e hicieron de la tierra y de la patria sus piedras angulares. A partir de entonces, las organizaciones de mujeres se expandieron por toda Palestina e intensificaron sus actividades hasta 1948.
Tras el Nakba, las ONG femeninas detuvieron sus trabajos temporalmente y, por primera vez, fueron dividas en grupos ubicados «dentro» y «fuera» de la Línea Verde ya que la «nueva» frontera impuesta por Israel no permitía el contacto entre los palestinos de ambos lados.
Fuera de la nación, en especial en Líbano, el liderazgo de un movimiento nacional y el movimiento de mujeres pudieron agruparse, renovar sus actividades y aumentar su capacidad, con la colaboración de varios organismos y comités en Líbano. Participaron en conferencias a nivel local, regional e internacional para movilizar a la opinión pública árabe e internacional en apoyo a la causa palestina y al retorno de los desplazados a sus hogares.
En la patria, aquellos palestinos que quedaban en su tierra y tuvieron que desplazarse dentro del país intentaban organizarse al tiempo que seguían sufriendo las consecuencias del Nakba. Resistían el desplazamiento y la nueva norma militar que les había sido impuesta, que restringía el contacto entre palestinos y los privaba de sus libertades básicas. El período entre el Nakba y los años setenta, que incluyó el fin de las normas militares en 1966, supuso el inicio de la reorganización y se consiguieron crear algunos grupos de trabajo femeninos organizados orientados por unas ideas claras y visión de futuro. En 1948, justo después del Nakba, las mujeres miembros del partido comunista y la Liga de Liberación Nacional junto con otras mujeres de tendencias intelectuales similares establecieron el Women´s Renaissance Movement (Movimiento de Renacimiento de la Mujer) en Nazaret, que, a su vez, se expandió a Haifa y Acre. Funcionaba como una organización de mujeres con una agenda político centrada en las clases sociales, el empleo y la educación de las mujeres.
Después de 1952, el movimiento se unió a los grupos de mujeres judías progresistas y junto a ellas formaron una nueva organización que se llamó Movement of Democratic Women (Movimiento de Mujeres en favor de la Democracia) en 1973. De este movimiento salieron decenas de secciones y sigue activo hoy en día. En los años sesenta las mujeres se unieron al Movimiento al-Ard (Tierra) y al Abna´a al-Balad (Hijos de la tierra) que estableció un grupo base de mujeres en Um al-Fahm en 1977. En 1976, se estableció la Acre Arab Women´s Association (Asociación de Mujeres de Acre) como una organización profesional para trabajar en el campo del desarrollo de la infancia y de las capacidades de las mujeres en la ciencia, empleo y economía. Esta asociación instauró más tarde el centro educativo Dar al-Tifl (Hogar del niño).
Hasta finales de los setenta, dadas las restricciones de las leyes militares, el papel de la acción organizada y colectiva llevado a cabo por mujeres estaba sobre todo confinado o asociado a las organizaciones políticas del momento. En aquel entonces, las mujeres jóvenes empezaban a unirse al movimiento estudiantil. La participación de las mujeres en acontecimientos como el Día de la Tierra en 1976 y su pertenencia a las clases trabajadoras no iban acompañados de cambios estructurales en la comunidad y, en aquel momento, no estaba dirigida a la instauración de otras organizaciones de mujeres. Además, algunos actos espontáneos llevados a cabo por mujeres relacionadas con la lucha (como la huelga por parte de trabajadoras en fábricas) y la disminución de las necesidades locales no llevaron hacia el desarrollo de una acción institucionalizada; no obstante, la situación cambió radicalmente en los años ochenta.

Los años 80.
Los años ochenta fueron el punto de partida para las actividades realizadas por la sociedad civil local en general, lo que incluye la acción por parte de las mujeres y de las asociaciones femeninas. Especialmente hacia el final de la década, la actividad de la sociedad civil experimentó una mejora cualitativa y un aumento cuantitativo. Este aumento en las actividades se reflejó en los siguientes progresos:
Un aumento en el número de organizaciones de mujeres profesionales y
especializadas en el campo de las mujeres y de la infancia. Entre estas
organizaciones se encontraban la Nazareth Nursery (La enfermería de
Nazaret, 1984) que vinculaba a los niños más jóvenes con la capacidad de las
mujeres para trabajar y para representar su papel en la sociedad. En 1989, la
enfermería instauró un proyecto que sería la base de sus actividades: el centro
al-Tufula (Infancia) y, en 1988, se estableció en Acre una organización local
similar: al-Sindiyanah. Ambas organizaciones se constituyeron gracias a la
iniciativa de activistas pertenecientes al Movement of Democratic Women
(Movimiento de Mujeres en favor de la Democracia).
Un aumento en el número de organizaciones sin ánimo de lucro registradas
como por ejemplo al-Wafa (Fidelidad) y al-Amal (Esperanza), establecida esta
última en 1983 en Baqa al-Gharbiyah y que sigue en activo en la actualidad.
Un crecimiento en el número de proyectos para apoyar y proporcionar
capacidades a mujeres dentro las organizaciones existentes.
La institucionalización y el pluralismo en el movimiento político de
mujeres, por ejemplo con el surgimiento del Progressive Arab Women´s
Committee (Comité de Mujeres Árabes Progresistas) junto con el movimiento
Abna´a al-Balad. Este comité centraba la mayoría de sus actividades en las
escuelas universitarias de la región de Galilea y de las aldeas dentro del
Triángulo, adyacente a la Línea Verde. El trabajo realizado por este comité fue
disminuyendo algunos años más tarde.
Los comienzos del movimiento de estudiantes palestino organizado en
universidades israelíes, que incluían actividades promovidas por mujeres.
El surgimiento de un discurso feminista y los inicios del movimiento
feminista palestino dentro de las organizaciones israelíes iniciado por
activistas académicas, muchas de las cuales estaban estudiando en grandes
ciudades, como Haifa y Jerusalen. Además, algunas de ellas eran activistas en
movimientos estudiantiles y muchas estaban especializadas en disciplinas
terapéuticas y educacionales. Abrieron las primeras líneas telefónicas de
ayuda en casos de urgencia para niñas y mujeres palestinas, víctimas de
violencia y abuso: Arab hotline (Línea árabe de ayuda) en el Center for the
Assistance of Victims of Sexual Assault (Centro para la asistencia a víctimas
de agresión sexual) en Jersualen (1988) y otra en Haifa (1989) y una línea de
ayuda en caso de emergencia para mujeres maltratadas en Haifa (1990) como
parte de una estrategia de ayuda para víctimas de agresiones físicas. Estas
organizaciones permitieron a las mujeres palestinas empezar a organizarse y a
trabajar en la comunidad palestina y, una vez constituidas, supusieron un gran
apoyo y asistencia para las mujeres palestinas y amparo profesional y moral.
La ubicación de estas organizaciones en las grandes ciudades con población
palestina e israelí fue el motivo de su éxito y la garantía de su continuidad, al
menos en sus niveles formativos. Asimismo, el hecho de que operasen en
grandes urbes permitió mantener en secreto a las víctimas a las que se
prestaban ayuda y permitía que éstas pudieran procurar asistencia sin miedo,
lo que no sería posible en una localidad enteramente árabe, donde las
relaciones sociales no se prestan a la confidencialidad y a la privacidad que
necesitaban las mujeres. Esta privacidad también ayudaba a proteger a los
voluntarios de posibles ataques.
Además de ofrecer apoyo moral, legal y sanitario a mujeres maltratadas y víctimas de agresiones sexuales, estas iniciativas feministas han gozado de éxitos en varias áreas. Puede decirse que desempeñaron un papel pionero a la hora de suscitar la conciencia feminista y procuraron cambiar el estatus legal de las mujeres y su posición en la comunidad. También hicieron que se tratasen «temas delicados» que las redes de mujeres y los movimientos políticos anteriores habían evitado y acusaron al estado de una mala gestión del fenómeno de la violencia contra las mujeres y de ser directamente responsable de su continuación.
Sin embargo, estas iniciativas, tal y como se han ido describiendo, se desintegraron a mayor nivel por varias razones, en particular por el énfasis de las mujeres árabes en su deseo de conseguir una liberación total del dominio de los hombres y de los partidos políticos, así como de la dominación y hegemonía de las feministas judías. Además, la experiencia de trabajar con feministas judías generó disputas derivadas de conflictos de poder internos y tensiones entre los dos grupos en relación a su pertenencia nacional.
De este modo, durante este período, el movimiento de estudiantes tomó forma y se expandió a todas las universidades y las activistas políticas desempeñaron papeles en él. Asimismo, aumentó el número de organizaciones surgidas en la sociedad civil general y el pensamiento femenino penetró en los discursos de algunas de estas asociaciones. También proliferaron las organizaciones de mujeres y aumentaron el campo de sus actividades. Todos estos progresos tuvieron una gran importancia a la hora de proporcionar a las mujeres la oportunidad de desempeñar un papel más amplio, más profundo y más activo en asuntos públicos y de sacar a la luz cuestiones antes reservadas y más delicadas como la violencia contra las mujeres.
Los años 90.
Durante los años noventa, la sociedad civil palestina afrontó numerosas iniciativas para consolidarse como un sector independiente y alternativo y empezó a tomar forma una visión colectiva convertida en una fuerza efectiva. La tendencia era cada vez más a una mayor institucionalización, a la procura del apoyo internacional y más centrada en los derechos colectivos y en la construcción de la institución. Las organizaciones nacionalistas y en favor de los derechos humanos, establecidas para trabajar en cuestiones de tierra e identidad, empezaron a plantearse la idea de crear y desarrollar sus propios recursos y la de apoyar la tendencia hacia el trabajo en red y hacia las construcción de alianzas. En 1995, se estableció como estandarte de esta tendencia la Ittijah— Tue Union of Arab Comunity-Based Organizations (La plataforma de organizaciones no gubernamentales palestinas en Israel). Para las mujeres y para la acción feminista y por parte de mujeres, los noventa supusieron:
El aumento y la institucionalización del trabajo, proyectos e ideas que
habían empezado en la década anterior. También fue un período de expansión
y desarrollo de estrategias y el pensamiento feminista empezó a formar una
parte importante del trabajo de las organizaciones y de los procesos de
pensamiento.
Un crecimiento significativo en el número de organizaciones que prestaban
servicios locales y regionales y en las áreas en las que trabajaban. Aparecieron
nuevas organizaciones de mujeres que trabajaban en el ámbito de la mujer,
como por ejemplo: al-Zahra en Sakhnin (1997), Sidra en Naqab (Negev)
(1998) y Thuraya en Nahaf (1999). Algunas de estas organizaciones no se
definían, al menos al principio, como organizaciones feministas.
La integración de enfoques feministas en las organizaciones a dos niveles:
- Feminismo independiente: se establecieron asociaciones feministas palestinas independientes y comités, mientras que algunas de las organizaciones del movimiento feminista palestino más importantes que habían surgido a finales de los ochenta continuaban operando dentro de las organizaciones feministas israelíes.
- Feminismo integrante: las mujeres desempeñaron un papel activo y primordial en las organizaciones generales, en las que se incluían asociaciones a favor de los derechos humanos, e hicieron patentes los problemas de las mujeres adoptando un enfoque centrado en las diferencias de género en algunos casos. También empezaron a actuar y a colaborar con organizaciones feministas en cuanto a la problemática de la mujer, en especial en cuanto a aquellos aspectos que todavía no habían sido abordados o a los que no se les había prestado la suficiente atención. Este trabajo tomó tres formas: a) coaliciones; b) comités de trabajo y c) proyectos femeninos en asociaciones en favor de los derechos humanos.
De esta manera, las organizaciones pasaron de un nivel en el que adoptaban los modelos existentes a otro en el que intentaban construir modelos locales y específicos basados sobre todo en la naturaleza particular de la sociedad palestina y en las necesidades de las mujeres dentro de ella. Este cambio se produjo en especial una vez las líderes de estas organizaciones habían adquirido la experiencia profesional, los conocimientos y el poder necesarios para gestionar de forma independiente y eficaz sus instituciones y organizaciones.
El enfoque femenino y el activismo de mujeres en organizaciones dio lugar a un aumento del activismo feminista institucionalizado en esta década. Algunas de las características principales de esta institucionalización son:
1. La fundación de nuevas organizaciones y de comités feministas palestinos independientes, así como la continuación del trabajo de algunos de los miembros del movimiento feminista palestino anterior. Los noventa supusieron un gran empujón a la acción feminista institucionalizada gracias a la llegada de numerosas organizaciones feministas nuevas:
Jafra—The Palestinian Feminist Movement in Israel (Jafra: El
movimiento feminista palestino en Israel, 1990).
Jafra fue fundado gracias a la iniciativa de un grupo de estudiantes
universitarias que decidieron establecer una organización feminista que
combinase la revolución social y la acción feminista nacionalista. Daban
charlas y organizaban manifestaciones, sobre todo en Taybeh y Acre, en
cooperación con otras organizaciones. También debatían sobre ciertas
cuestiones como el honor familiar y la educación sexual. Reivindicaban una
movilización nacional, pero su actividad cesó en menos de tres años.
Al-Fanar—The Palestinian Feminist Organization (Al-Fanar: La
organización feminista palestina, 1991).
Un grupo de feministas fundaron al-Fanar, que se centraba en combatir los crímenes de honor y en abordar los problemas de los matrimonios entre personas muy jóvenes o consanguíneas. Organizaron manifestaciones en contra del asesinato de mujeres y potenciaban la dimensión nacionalista de su trabajo. Además, participaron en acontecimientos nacionales como la conmemoración del Día de la Tierra y la del Nakba. Su actividad cesó después de varios años.
Women Against Violence (Mujeres contra la violencia, 1992).
Esta asociación fue creada por un grupo de mujeres, en su mayoría
profesionales. Lucharon para mejorar el estatus social y legal de las mujeres
árabes, para eliminar toda forma de violencia contra ellas y para abordar la
escasez de servicios de apoyo a las mujeres árabes víctimas de violencia. Con
sede en Nazaret, la organización inició sus actividades con la creación de una
línea telefónica de emergencia para víctimas de agresiones y de abusos físicos
y sexuales. Más tarde, estableció refugios y centros de acogida para niñas y
mujeres árabes, que fueron los primeros centros de esta naturaleza en el país.
Assiwar—The Feminist Arab Movement in Support of Victims of Sexual
Abuse (Assiwar, Centro palestino feminista de apoyo a las víctimas de abuso
sexual, 1997).
Con sede en Haifa, esta organización se desprendió de un centro
conjunto que había en Israel. Desarrolla una gran variedad de proyectos, de los cuales el más importante es una línea de teléfono de emergencia. Además
cuenta con un proyecto educativo en las escuelas para denunciar la
problemática existente, un proyecto con los medios de comunicación y un
periódico.
Kayan—Feminist Organization (Kayan, Organización feminista, 1998)
También con sede en Haifa, Kayan fue establecida por un grupo de
activistas feministas y otras mujeres que provenían de un centro de ayuda a
víctimas de agresiones sexuales en Haifa. Su objetivo principal es conseguir un
cambio social para mejorar el estatus de las mujeres y aumentar su
participación activa en la sociedad. Adoptó estrategias basadas en el refuerzo
colectivo y personal, en la consecución de la igualdad de derechos para las
mujeres, en la independencia económica y en el aumento de la participación
pública y política de las mujeres. Apoya a las organizaciones de mujeres y las
ayuda a estructurarse y a ser independientes. Algunos de los proyectos que ha
financiado han acabado por ser organizaciones independientes.
Todas estas organizaciones se caracterizaban por su radicalismo y por la modernización de su discurso y de sus estrategias de trabajo. Éste versaba sobre las múltiples formas de dominación y explotación por parte del estado y de la sociedad contra las mujeres palestinas. Jafra y al-Fanar cesaron sus actividades tras unos pocos años. No obstante, Assiwar, Kayan y Mujeres contra la violencia y sus fundadores, junto con los activistas (tanto hombres como mujeres) de otras organizaciones y activistas independientes, desempeñaron un papel fundamental y dinámico a la hora de establecer comités de trabajo y coaliciones para luchar contra la violación de los derechos de las mujeres desde una perspectiva colaborativa.
2. La importancia de los problemas de las mujeres, bajo una perspectiva feminista, y la aparición de estos en los planes de las organizaciones generales, tal y como queda reflejado en los tres modelos principales: a) Coaliciones: The Alternative Coalition to Combat Family Honor Crimes (La coalición alternativa para combatir los crímenes de honor, 1994); b) Grupos de trabajo donde prima el aspecto legal: The Working Group for Equality in Personal Status Issues (El comité por la igualdad en problemas de estatus personal, 1995) y The Working Group for Equality in Personal Status Issues (El comité para la mejora del estatus de las mujeres palestinas en Israel, 1996-1997) y c) La instauración de proyectos para mujeres en las organizaciones en favor de los derechos humanos: Women’s Rights Project, The Arab Association for Human Rights (El proyecto por los derechos de la mujer, La asociación árabe de los derechos humanos, 1997) y The Women and Law Project, Adalah (El proyecto legal para los derechos de la mujer, Adalah, 1999-2000).
A continuación se procede a una breve explicación de estos modelos.
1. Coaliciones. The Alternative Coalition to Combat Family Honor Crimes (La coalición alternativa para combatir los crímenes de honor, 1994).
Representa los inicios de la acción colectiva organizada para luchar contra los problemas de las mujeres, no solo entre las organizaciones feministas sino también entre otras organizaciones, en particular aquellas en las que primaba el aspecto de los derechos de las mujeres. El objetivo de la coalición era acabar con los asesinatos de mujeres palestinas bajo el pretexto de crimen de honor. Trataban de combatir el silencio que reinaba en torno a estos crímenes , ejercer presión sobre los delincuentes y aislar a quienes los apoyaban. Buscaba cambiar las concepciones y actitudes del momento hacia el concepto de «honor familiar» y suscitar un nuevo debate y promover una conducta social renovadora basada en un humanitarismo progresista. Querían alcanzar estos objetivos presionando al sistema legal y a la legislación modificando leyes que degradaban a las mujeres y cerrando cualquier vacío legal que beneficiase a los criminales. La coalición ejerció presión para que las instituciones gubernamentales tomaran conciencia y para mostrar como algunas de estas instituciones (como la policía) habían sido negligentes a la hora de abordar estos asuntos. En el año 2000, la Alternative Coalition (Coalición Alternativa) se convirtió en un proyecto único dentro de una de sus organizaciones (Assiwar) debido a dificultades asociadas con el trabajo de la coalición. Estos esfuerzos para combatir los asesinatos de mujeres fueron precedidos por una campaña llevada a cabo por un grupo de hombres y mujeres en 1989 para luchar contra este fenómeno, contra aquellos que lo habían silenciado y contra aquellos que defendían a los asesinos. Esta campaña llevó a la creación de «una petición contra la defensa de los asesinos de mujeres bajo el pretexto del honor» (1989-1990) que se hizo llegar a toda la sociedad. La petición tuvo gran importancia a la hora de movilizar a la opinión pública y a la hora de revelar lo que era necesario para abordar el problema partiendo de una perspectiva moral y de la responsabilidad colectiva. Rechazaba los intentos por parte de algunos representantes públicos de mermar esta petición para avanzar con sus propias ideas reaccionarias y continuó desarrollando un gran número de actividades públicas.
La petición también abrió el camino para la instauración del Committee for a Healthy Society (Comité para una Sociedad Sana, 1994), que contaba con numerosas organizaciones feministas establecidas en este momento además de otros grupos y activistas independientes. Más tarde, el comité se convirtió en la Alternative Coalition (Coalición Alternativa) como punto culminante de, por un lado, un período de cooperación entre activistas tratando de solventar el problema de los crímenes de honor y, por el otro, de su convicción de que era necesario aunar todas sus energías en un marco de trabajo común.
2. Grupos de trabajo donde prima el aspecto legal:
1. The Working Group for Equality in Personal Status Issues (El comité
por la igualdad en problemas de estatus personal, 1995).
Este grupo contaba con organizaciones feministas, organizaciones
legales, profesionales (tanto hombres como mujeres) y activistas en el campo
de los derechos humanos en general y de las mujeres en particular. También
contaba con miembros de organizaciones legales y feministas israelíes. Sin
embargo, no participaban en este grupo otras asociaciones árabes en favor de
los derechos humanos ni algunas reconocidas organizaciones feministas muy
activas en este ámbito. El grupo de trabajo luchó para incentivar los valores de
igualdad de género con especial hincapié en las leyes sobre el estatus personal
y los derechos de los litigantes ante los tribunales de la Sharia y ante los
tribunales de familia en el sector árabe usando los mecanismos legales y
sociales de forma igualitaria. También trabajó para combatir el fenómeno de la
poligamia y prestó especial atención a los fallos del estado a la hora de aplicar
el código penal vigente, que podía de facto limitar o acabar totalmente con la
poligamia. El comité también luchó contra el fenómeno del matrimonio entre
personas demasiado jóvenes y organizó una campaña para conseguir
modificar la ley que regulaba la edad de los cónyuges. Contribuyó a la
presentación de un informe alternativo por parte de las ONG al Comité sobre la
eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de la ONU.
2. The Working Group for Equality in Personal Status Issues (El comité
para la mejora del estatus de las mujeres palestinas en Israel, 1996-1997)
Este grupo de trabajo era una red nacional que contaba con
representantes de las mayores organizaciones feministas activas en este
ámbito, organizaciones en favor de la lucha por los derechos humanos y
activistas en favor de los derechos humanos individuales. Se estableció cuando
algunos de sus miembros supieron de la presentación del informe inicial por
parte de Israel al Comité sobre la eliminación de todas las formas de
discriminación contra la mujer de la ONU, que estaba previsto revisar en enero
de 1997 por parte del comité. Tras examinar el informe del estado, el Comité
de trabajo decidió preparar un informe alternativo realizado por las ONG en
respuesta a la omisión del informe de Israel de cualquier mención al estado y
de las condiciones de las mujeres palestinas en el país y a la discriminación
contra ellas. Decidieron realizar este informe alternativo para expones las
políticas del estado que discriminaban a las mujeres palestinas en todos los
ámbitos.
3. Proyectos para mujeres dentro de las organizaciones en favor de los derechos humanos.
1. The Association for Human Rights’, HRA, Women’s Rights Project (La asociación árabe de derechos humanos, HRA, El proyecto por los derecho de la mujer, 1997).
Los objetivos del proyecto eran proporcionar educación sobre los derechos de la mujer bajo el punto de vista de los derechos humanos y vigilar las violaciones de estos derechos. El proyecto ofrecía cursos complementarios para profesores y mujeres sobre numerosos temas relacionados los derechos humanos. Realizó varios escritos y otras publicaciones sobre los derechos de la mujer trabajadora, sobre la violación de los derechos de las mujeres palestinas, sobre la representación de las mujeres en asociaciones de padres, sobre la violencia contra las mujeres y sobre los matrimonios con mujeres excesivamente jóvenes.
El proyecto también dirigió diversas investigaciones sobre la mujer trabajadora en el sector privado en Nazaret, organizó numerosos seminarios y debates y proporcionó formación a voluntarios por los derechos humanos (con especial énfasis en los derechos de la mujer) para los estudiantes universitarios. Además de representar a la HRA en la Alternative Coalition (Coalición Alternativa) y en el Working Group for Equality in Personal Status Issues (El comité para la mejora del estatus de las mujeres palestinas en Israel) el proyecto también llevó a cabo algunas publicaciones. En 2006, se unión al proyecto de educación de la HRA del momento para aumentar su alcance.
2. The Women and Law Project, Adalah (El proyecto legal para los derechos de la mujer, Adalah, 1999-2000).
Este proyecto, que se desarrolló en cooperación con la Asociación árabe de derechos humanos, buscaba promover un cambio positivo en los tribunales religiosos árabes. Dirigió un amplio estudio del discurso religioso y examinó las posibilidades de usarlo para conseguir el cambio que deseaban. El proyecto incluía una serie de talleres para grupos de mujeres sobre temas relacionados con las leyes sobre la familia. También proporcionó formación para los participantes en el proyecto y para mujeres activistas sobre temas relacionados con el discurso de la jurisprudencia islámica, las leyes de familia y de la mujer. Como parte de este proyecto, se presentó un informe interno sobre el estatus de la mujer en los tribunales de la Sharia en el país y se publicaron una serie de artículos sobre el tema. La idea de establecer la organización Nisaa wa-Afaq (Mujeres y horizontes) se vio influenciada por este proyecto, un hecho que remarca la importancia del intercambio de experiencias e ideas y del trabajo en equipo de las organizaciones.
El trabajo de estos grupos y coaliciones es un indicador de su diversidad, profesionalismo y su alta capacidad para organizarse, institucionalizarse y para aplicar estrategias de trabajo. No se limitaban a tratar temas dentro su comunidad, sino que responsabilizaban al estado y luchaban por mostrar a la comunidad internacional tanto el fracaso de éste como sus políticas de trabajo. No obstante, las colaboraciones entre algunos de estos grupos fueron limitadas y no llegaban a un consenso sobre algunos aspectos «delicados».

La década actual: del año 2000 en adelante.
Los cambios en el panorama internacional habían afectado a las organizaciones de mujeres, a las organizaciones feministas y a los proyectos feministas dentro de otras organizaciones, tal y como afectaron también a otras ONG palestinas. Estos cambios dejaron huella en las políticas de las organizaciones benefactoras, así como en la manera en que muchas organizaciones trabajaban con los patrocinadores.
Las características más importantes de la acción feminista y de mujeres durante la década actual son las siguientes:
La instauración de nuevas coaliciones y uniones.
- Ma’an—The Union of Arab Bedouin Women’s Organizations in the Naqab
(La unión de organizaciones de mujeres árabes beduinas en Naqab, 2000).
Ma´an fue instaurada oficialmente en Bir Saba´ (Beersheba) y contaba con representantes de organizaciones de mujeres árabes en Naqab. El impulso necesario se lo dieron las organizaciones pioneras de mujeres árabes que trabajan en el área de Naqab.
- Palestinian Women Against the Occupation (Mujeres palestinas contra
la ocupación, 2000).
Este grupo de trabajo contaba con feministas independientes y activistas políticas y con representantes de organizaciones de mujeres y feministas y de partidos políticos. Se estableció tras la segunda Intifada como respuesta a la violencia autoritaria contra los ciudadanos árabes. Las activistas también quisieron expresar sus puntos de vista y tomar iniciativas para resistir la violencia de las autoridades bajo una perspectiva feminista para resaltar la importancia de la voz y del papel de las mujeres. El grupo organizó con gran éxito numerosas manifestaciones en las carreteras más importantes y en grandes ciudades (por ejemplo en Haifa). Sin embargo, sus actividades cesaron debido a diferencias políticas y a desacuerdos sobre los métodos de trabajo y sus principales lemas. Además, algunos de sus miembros intentaron que los partidos políticos dominasen el comité, lo que llevó a su ruptura poco después. La experiencia de este grupo de trabajo fue única e innovadora ya que constituyó el primer intento de reunir la acción colectiva de las mujeres no solo en temas femeninos sino también en temas nacionales y buscó integrar las posiciones feministas con las políticas.
- The Arab Women’s Council (El consejo de mujeres árabes , 2001).
La formación del consejo como una unión de mujeres nacional fue declarada al finalizar una conferencia preliminar en Nazaret. Cerca de 130 mujeres estuvieron presentes en la conferencia, al término de la cual se llegó al acuerdo de declarar que en esta organización «no había cabida para mujeres afiliadas a partidos sionistas». No obstante, y exceptuando esta aclaración, el resto de los aspectos quedaron sin decidir o abiertos. El consejo buscaba un denominador común entre todas las mujeres para fomentar el pluralismo, sin embargo, este enfoque le impidió desarrollar un carácter distintivo y una identidad clara. Además, no se posicionó de forma clara en cuanto a temas como el derecho de las mujeres para controlar su conducta y su cuerpo o temas relacionados con el estatus individual de la mujer, cuestiones que aparecían en los planes de acción de las organizaciones por los derechos humanos y de la mujer. El consejo se disolvió después de numerosos desacuerdos entre sus miembros, que incluyeron disputas políticas, y de la falta de consenso en lo que se refería a su identidad y enfoque.
- The Coalition of Organizations for the Representation of Women and
their Issues in the High Follow-up Committee (La coalición de organizaciones
para la representación de las mujeres y de sus problemas en el alto comité de
seguimiento, 2005).
Esta coalición abarcaba organizaciones feministas y por los derechos humanos con agendas políticas definidas. Women Against Violence (Mujeres contra la violencia) inició una petición que más tarde sería presentada al High Follow-up Committee for the Arab Citizens (Alto comité de seguimiento para ciudadanos árabes) titulado «No a la exclusión de la mujer». Varias organizaciones firmaron la petición, algunas de las cuales eran miembros de la coalición. La coalición trabaja para mejorar la representación de las mujeres en el Alto comité de seguimiento.
- The Union of Palestinian Working Women’s Committees (La unión de
comités de mujeres trabajadores palestinas, 2008).
Esta unión se estableció gracias a las iniciativas de un grupo de mujeres trabajadoras, desempleadas, y activistas en la organización de Nazaret Sawt el-Amel (La voz del trabajador), que proporciona defensa jurídica a los trabajadores árabes. Representa un punto de partida para la organización de las mujeres trabajadoras palestinas y para la defensa de su unión y de sus derechos nacionales. Llega en un momento en que los derechos de las mujeres están siendo pisoteados por empresarios explotadores y en que se están cerrando fábricas de textil en los pueblos y ciudades árabes y están siendo reubicadas en barrios judíos. La unión destaca lo importante que es que las mujeres trabajadoras tengan un papel fundamental a la hora de luchar y de comprometerse con los asuntos sociales y con la lucha por los derechos colectivos.
El surgimiento de otras organizaciones de mujeres con agendas políticas y
partidistas.
- The Progressive Women’s Union (La unión de mujeres progresistas,
2004).
Esta unión fue establecida por miembros y activistas asociados con el partido de la Asamblea Democrática Nacional. No buscaba convertirse en una asociación y no realizó movimientos en esa dirección. Adoptó un modelo basado en la acción política, esto es, estableció sedes y sucursales y trabajó para convertirse en una organización de masas con bases en diferentes lugares. Sus objetivos eran: apoyar y dar facultades a las mujeres árabes; desarrollar un papel activo de la mujer como participante en la vida política de los palestinos dentro de la Línea Verde del 1948 (de la misma manera que los hombres también participan); mejorar el estatus social y económico de las mujeres; influenciar en el discurso de la nación para hacer que los problemas sociales y femeninos se posicionasen en el centro de éste y para crear programas de acción asociados; conectar e interactuar con los movimientos femeninos en el mundo árabe y promover la cooperación con los movimientos feministas judíos. Llevó a cabo varias actividades e inició una petición de firmas en contra del servicio de la nación llamada «Madres y mujeres contra el Servicio nacionalista».
La mayor expansión y desarrollo del trabajo, alcance y métodos de las
organizaciones que ya existían.
Muchas de las organizaciones que proporcionaban servicios establecidas en la década anterior que se especializaron en campos como el de violencia contra las mujeres se centraron a partir del año 2000 en asuntos emergentes bajo un punto de vista colectivo. Surgieron dos corrientes bien diferenciadas dentro de las organizaciones de mujeres y feministas, tal y como sucedía en las demás organizaciones. Una adoptó el discurso basado en los derechos de los ciudadanos y destacó la importancia de destinar de forma igualitaria los presupuestos; mientras que la otra enfatizaba el discurso nacionalista y los derechos colectivos de los palestinos. Las organizaciones también empezaron a hacer más uso del apoyo que les prestaban, el trabajo en red y de los medios de comunicación.
El surgimiento de nuevas organizaciones feministas, de proyectos y de
pluralidad relativa en el discurso feminista.
- Nisaa wa-Afaq (Mujeres y horizontes, 2002).
Nisaa wa-Afaq fue establecida como una organización de mujeres que promueve el pensamiento feminista religioso. Creó una nueva distinción entre las organizaciones feministas y generó un pluralismo intelectual feminista que diferenciado por un lado en una corriente feminista laica que opera fuera del ámbito de la religión (y de hecho se opone a sus principios como institución dominada por el pensamiento masculino) y por el otro, otra corriente, a la que pertenece Nisaa wa-Afaq , para la que la religión y los textos religiosos constituyen un punto de referencia básico.
- Arab Forum for the Gender of the Individual and the Family in Haifa (El
foro árabe para el género del individuo y la familia de Haifa)
El foro es un referencia local intelectual y profesional para aspectos relacionados con el género en general. Entre sus objetivos están el de promover el debate en la sociedad en general y en la juventud en particular sobre la desigualdad de género; construir marcos de trabajo consultivos sobre género para todas las edades; crear un marco de trabajo científico profesional para el desarrollo de las capacidades profesionales entre los trabajadores sanitarios especializados en procedimientos reproductivos dentro de la sociedad palestina y del mundo árabe y el fortalecimiento del estatus de las mujeres en la sociedad desmintiendo falsas creencias y concepciones vigentes que afianzan la inferioridad de las mujeres y crean un ambiente propicio para el infringimiento de sus derechos humanos y de género.
- Aswat, Voices—Palestinian Gay Women (Asociación de mujeres
homosexuales palestinas, 2002)
Aswat se constituyó como un proyecto independiente dentro de la organización feminista Kayan y surgió de un debate de grupo por correo electrónico. El grupo es el único marco seguro con que cuentan las mujeres lesbianas palestinas. En 2003, se convirtió en un proyecto independiente dentro de Kayan con el objetivo de generar el clima propicio y fomentar una cultura en que las lesbianas puedan expresarse y debatir asuntos relacionados con su situación y con su identidad. Además, organiza cursos para dar potenciar este colectivo y lleva a cabo otras iniciativas destinadas a originar un cambio dentro de la comunidad.
- The Gender Studies Program at Mada al-Carmel—Arab Center for
Applied Social Research (El programa de estudios de género de Mada al-
Carmel, Centro árabe de investigación social aplicada, 2005).
Este programa fue la culminación de dos proyectos más amplios desarrollados por Mada al-Carmel, en concreto el Women Researchers’ Project (Proyecto de investigación de la mujer, 2003) y el Gender and Status of Women in Palestinian Society Seminar (Seminario sobre Género y Estatus de la mujer en la sociedad palestina, 2005). El programa de estudios de género fomenta la educación de las mujeres palestinas, desarrolla mecanismos y teorías para la investigación crítica sobre la experiencia de las mujeres palestinas en Israel y facilita que se generalice el tema del género en los análisis de las relaciones sociales y en los asuntos políticos. Este programa permite la investigación dirigida a los derechos y las necesidades de la mujer palestina en general tanto en las generaciones actuales como en las futuras. Se centra sobre todo en aunar esfuerzos para evaluar los procesos de educación actuales en varias áreas, en dirigir y originar una investigación consistente y de gran calidad que altere el discurso vigente y propone un cambio de política basada en estas investigaciones.
La aparición de nuevas organizaciones locales de mujeres, como por
ejemplo:
- Al Jana—The Center for Culture and Social Development (Al Jana,
Centro para la cultura y el desarrollo social, 2001).
Con base en la población de Nahaf, esta organización trabaja para acrecentar el estatus de la mujer palestina, un progreso que supondría un medio para mejorar su vida y la sociedad y para terminar con su problemática. Recientemente, comenzó a trabajar a nivel regional.
- Tala—Women at the Forefront (Tala, Mujeres a la vanguardia, 2006).
Tala lucha para apoyar a las mujeres árabes en general y las de Taybeh en particular en numerosos ámbitos. Entre sus iniciativas se encuentran la de fomentar la toma de decisiones entre las mujeres y la de formar capacidades entre las mujeres más jóvenes.
- Albeer (2006)
Los objetivos de esta organización son los de la formación de capacidades para las mujeres; aumentar el peso de la acción de las mujeres e incrementar su impacto en la estructura social. Asimismo, trata de crear un marco social común para la reunión y el diálogo entre individuos, grupos y culturas.
La diversidad de la problemática local de las mujeres queda demostrada gracias a las publicaciones de las diferentes organizaciones descritas anteriormente. Estas organizaciones se enfrentan a muchos retos a la hora de desarrollar sus trabajos y a la hora de definir de forma clara su identidad y las afiliaciones de sus colaboradores, así como a la hora de abrir la puerta a ciertas actividades e incrementar su participación en su propia administración. Al-Jana y Tala cuentan con hombres en sus juntas de administración, mientras que en Albeer tiene una mujer israelí en la suya.
Cuestiones de interés para las organizaciones.
Políticas de financiación y su impacto en las organizaciones y en sus planes Las ONG palestinas han buscado financiación no gubernamental externa para apoyar sus actividades debido al control que ejerce el gobierno israelí sobre la mayoría de los recursos económicos del país, sobre la producción y sobre el empleo. A principios de los 80, obtuvieron estos fondos de las instituciones europeas (en su gran mayoría, religiosas) lo que permitió que aumentase el número de organizaciones.
Los cambios en el panorama internacional habían afectado a las organizaciones de mujeres, a las organizaciones feministas y a los proyectos feministas dentro de otras organizaciones, tal y como afectaron también a otras ONG palestinas. Estos cambios dejaron huella en las políticas de las organizaciones benefactoras, así como en la manera en que muchas organizaciones trabajaban con los patrocinadores.
El curso de la política en el panorama internacional y local (como el fracaso de los Acuerdos de Oslo, la Intifada de septiembre de 2000 en Cisjordania y el 11 de septiembre de 2001) afectó a las políticas de financiación y, como consecuencia, a todas las ONG, también a aquellas de mujeres. La resultado más importante de estos acontecimientos fue la reducción de las fuentes de financiación europeas, hecho compensado por un incremento constante del interés y de los fondos por parte de fuentes de financiación judeo-americanas. Este apoyo económico estaba condicionado por el apoyo político que éstos demandaban en el proceso de paz. Estos grupos empezaron a financiar y fomentar la coexistencia de proyectos conjuntos entre árabes e israelíes. En ocasiones, si se combinaban las áreas de trabajo como el feminismo con otras, como la coexistencia, aumentaban las opciones de obtener financiación. Además, algunas fuentes de financiación procedentes de los gobiernos locales cambiaron su enfoque hacia estas organizaciones tras los acontecimientos de octubre de 2000 y recortaron los fondos e impusieron condiciones a los proyectos en que primaba la coexistencia. Más concretamente, tras el 11 de septiembre de 2001, algunos benefactores estadounidenses revisaron las identidades de las organizaciones de mujeres y feministas, examinando sus afiliaciones e incluso algunos nombres. También impusieron controles externos del gasto y la justificación del uso de los fondos, además de sus propias agendas políticas a las organizaciones. Por ejemplo, después de la conferencia de Durban de 2001, un patrocinador judeo-americano exigió a la organización que financiaba que tachase sus firmas de un memorándum que definía Israel como un estado racista.
Dadas las fuentes de financiación limitadas de las que disponían, las organizaciones que dependían de estos patrocinadores como su principal (o única) fuente de fondos se encontraron en una tesitura complicada, ya que prescindir de estas ayudas económicas podría amenazar el futuro de la organización. Sin embargo, muchas de ellas, y en especial las organizaciones nacionalistas, se opusieron a estas condiciones y algunas incluso rechazaron la ayuda de estas organizaciones (en especial las estadounidenses) y buscaron fuentes de financiación alternativas o se concentraron en la auto-financiación. No obstante, hasta la fecha, no han conseguido fuentes de financiación locales debido a la débil infraestructura económica de Palestina, su dependencia del estado y la limitación económica impuesta por este.
En general, se puede decir que estas organizaciones siguen estando coartadas y que sus fuentes de financiación son limitadas (en particular las de aquellas que no consienten las concesiones que les son requeridas).
La relación de las organizaciones con el estado judío y con sus instituciones. En la relación entre las organizaciones palestinas (incluyendo las organizaciones de mujeres) y el estado judío no reina la armonía. De hecho, algunas organizaciones mantienen una tensión permanente con el estado. El trabajo llevado a cabo por las organizaciones feministas llenó algunos huecos en cuanto a la provisión de servicios en ciertas áreas, servicios que el estado era incapaz de proporcionar debido a las constantes y deliberadas políticas de discriminación. Estas organizaciones han expuesto estas políticas con la presentación de informes a algunos organismos internacionales, como el informe presentando ante el Comité sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer de la ONU.
El fracaso del estado es patente por el modo en que ha tratado temas como la violencia contra las mujeres árabes, la mala gestión de la policía de los crímenes de honor (corroborado por numerosos informes fiables), el hecho de hacer la vista gorda en cuanto a los matrimonios entre parejas demasiado jóvenes, la falta de iniciativa a la hora de establecer instituciones para la protección de las mujeres palestinas y el fracaso en abrir líneas telefónicas de ayuda con hablantes de árabe, cosa que sí habían hecho las organizaciones palestinas feministas. Estos fallos vienen a confirmar la conexión entre las políticas del estado y la estructura social tradicional y el apoyo del estado de ésta. Pero el batacazo del estado también es evidente en otros campos, como la falta de oportunidades de empleo remunerado en poblaciones árabes. En estos casos, el estado se convierte en parte del sistema que oprime a las mujeres árabes y perpetúa su inferioridad, sin tener en cuenta que ellas demandan un papel más activo en los avances de sus comunidades, demandas rechazas por completo por la realidad en la que viven.
Su interactuación con la policía refleja una de las principales complejidades en las relaciones entre las organizaciones de mujeres y el estado. Mientras las mujeres deben dirigir sus denuncias a la policía (como en los casos de violencia contra ellas), la policía es parte del sistema que hecha por tierra nuestras manifestaciones y realiza detenciones políticas, incluso de mujeres activistas. Esta contradicción se puede observar de forma clara tras acontecimientos políticos, no solo en la forma en que las instituciones tratan a las mujeres, pero también en la propia conciencia de las mujeres. Tal y como indica el informe mencionado anteriormente, se observó un descenso significativo en el número de denuncias a la policía realizadas por mujeres árabes tras la segunda Intifada en el año 2000.
Las instituciones estatales, como el Registro de Asociaciones, interfieren políticamente en el trabajo de las organizaciones palestinas, también en el de las organizaciones de mujeres. Por ejemplo, con el rechazo por parte de este registro de inscribir una organización con su nombre palestino o sus intentos de sembrar la discordia entre las organizaciones feministas. De igual modo, el Shabak (la agencia de seguridad de Israel) trata constantemente de influir en la identidad de organizaciones palestinas y de impedir que realicen sus actividades.
Las líderes de las organizaciones feministas están al tanto de estos intentos por parte de las instituciones estatales, de manipularlas y, en algunos casos, de explotar las relaciones de sus patrocinadores para alterar sus políticas y planes e incluso de usarlas para influenciar en la opinión pública. Por lo tanto, estas organizaciones luchan por mantener sus relaciones con el estado en equilibrio.
Tras la exposición de los hechos, es evidente que el trabajo y el progreso de las organizaciones de mujeres y feministas palestinas es fruto de un largo y satisfactorio proceso repleto de éxitos. No obstante, algunas cuestiones requieren de una examinación más profunda o una reconsideración. Algunos aspectos o proyectos siguen siendo motivo de desacuerdo y de falta de consenso dentro de un solo marco de trabajo conceptual. Las disputas y debates tienen sus raíces en los emplazamientos especiales donde estas organizaciones tienen que proponer alternativas a la prevalencia de prácticas peligrosas, de ciertas concepciones y desarrollar modos prácticos para atajar estas prácticas y al, mismo tiempo, responsabilizarse de estas alternativas. Inevitablemente, de este contexto pueden surgir tanto diferencias como acuerdos.
Para información adicional sobre las organizaciones mencionadas anteriormente y sus actividades, visite sus páginas web y publicaciones y/o la páginas de Ittijah (La plataforma de organizaciones no gubernamentales palestinas en Israel)
Janan Abdu es una activista palestina y una académica interesada en la historia de Palestina y, en particular, en la historia de las mujeres (relatada de forma oral), en los problemas de las mujeres y en la acción pública educacional y política. Ha escrito sobre estas áreas, y publicará en breves su nuevo libro, Women´s and Feminist Organizations within the 1948 Green Line
(Las organizaciones feministas y de mujeres dentro la Línea Verde de 1948)
Nota de la autora: la información contenida en este artículo se basa en mi propia experiencia al ayudar a la fundación de algunas de las organizaciones aquí expuestas, así como en dos amplios estudios de campo con dimensiones historias que llevé a cabo. El primer estudio se realizó entre 2004 y 2006 para el Institute of Women’s Studies (Instituto de Estudios de la Mujer) en la universidad de Birzeit e incluía 25 entrevistas con las líderes de las
organizaciones. Se recogió un resumen del estudio en el Journal of Women´s Studies (Revista de los estudios de la mujer) publicado por este instituto en 2007 en un artículo titulado: Characteristics and attributes of women’s and feminist work in the 1948 occupied territories(Características y atributos de las mujeres y del trabajo feministas en los territorios ocupados en 1948, Vol. 17, pp. 4-54).
El segundo estudio fue realizado como parte del Women’s Studies Program (Programa de
estudios de la mujer) en Mada al-Carmel en 2006-2008, que incluían entrevistas,
conversaciones y una encuesta a las líderes de la mayoría de las organizaciones. Esta
investigación se publicará brevemente en un libro titulado Palestinian Women´s and Feminist
Organizations within the 1948 Green Line (Las organizaciones feministas palestinas y de
mujeres dentro la Línea Verde de 1948).
Mujeres por la Paz y Acción Solidaria con Palestina